La industria de la moda ha sido desde hace años una de las más adelantadas en la conquista de la Generación Z. Desde las marcas de lujo internacionales a pequeñas marcas locales artesanales han visto cómo el desarrollo tecnológico y el cambio en las demandas del consumidor forzaba a un cambio en sus estrategias y una reformulación de su negocio a casi todos los niveles. Existen varias razones por las que esta Generación ha sido la impulsora de muchos cambios que trataremos de explicar en el siguiente artículo, pero sobre todo, existen distintos ámbitos de actuación en una organización de moda a tener en cuenta para subirse a las tendencias de esta gran industria.
En primer lugar, los entornos digitales han abierto las posibilidades de experiencia e interacción con el usuario. Este entorno abierto y casi infinito ha puesto en valor la creatividad permitiendo a los directores de arte y creativos crear imaginarios y acciones nunca antes posibles. Por un lado los videojuegos o metaversos, dónde las personas ya pasan mucho tiempo y donde existe también una imagen digital a través de un avatar que te representa y por lo tanto también te importa lo que lleva puesto o su apariencia (aka. la ‘skin’). Por otro lado, la capacidad de visualización de prendas y acceso a información de productos online. Las webs, han sido el primer paso en la evolución del proceso de compra al entorno digital pero con la llegada de la Realidad Aumentada, la Realidad Virtual y la posibilidades de interacción que ofrecen este proceso continuará evolucionando.
En segundo lugar, esta generación ha desarrollado su identidad y círculos sociales con las redes sociales como parte de su día a día. Estas, nos han permitido conectarnos con una variedad de contenido de moda, desde diseñadores independientes hasta marcas de lujo pasando por la conexión con otros usuarios permitiéndonos descubrir nuevas tendencias y estilos con mayor facilidad y rapidez. Además, estos nuevos canales nos permiten interactuar con marcas y diseñadores de manera directa y cercana dando una mayor sensación de conexión y compromiso con las marcas y diseñadores que seguimos.
Por último, el acceso a la información y la situación social actual a nivel global unido a la irreverencia característica de esta generación, está impulsando nuevos valores como la sostenibilidad, la ética y la diversidad que afectan a las bases del negocio y de la marca. Promocionar un estilo de vida ya no es un valor diferenciador para las marcas de moda, es una necesidad demanda por el nuevo consumidor consciente.
Desde Mazinn identificamos 4 niveles de actuación fundamentales para las organizaciones de Moda en las cuáles deben explorar el desarrollo de nuevas iniciativas para seguir siendo relevantes en el mercado:
En este febrero de 2023 sacaremos un estudio que tratará de poner en contexto el estado de consumo y relación de la Gen Z con la Moda y que podrás obtener al completo a través de este mismo espacio ZShots – Blog.
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